4: San Diego

La semana antes de nuestro viaje fuimos a visitar a mi abuela unos días. Mi abuela vive en San Diego, una ciudad grande del sur de California que queda a pocos kilometros de la frontera con México. La casa de mi abuela queda a un kilómetro de la playa y se puede ver el atardecer sobre el océano desde la ventana de la sala. Cuando la familia de mi mamá se mudó a esa casa hace más de 50 años era casi la única casa en esa zona y la más alta en la colina. Mi mamá me cuenta que subía y bajaba en bicicleta explorando el desierto Californiano. Hoy en día la casa de mi abuela está rodeada de enormes mansiones y al desierto lo han convertido en zonas de viviendas idénticas que ocupan una área muy grande por familia.

Cuando yo era niña me encantaba visitar a mi abuela. ¡Había muchas cosas divertidas que hacer! Ibamos mucho a la playa y no importaba si era verano ó invierno: de niña me gustaba tanto el agua que un poco de agua fría no me preocupaba. También visitábamos el Zoológico de San Diego que es uno de los mejores del mundo. Normalmente los zoológicos me ponen muy triste porque desarraigan a los animales de sus hogares y los ponen en jaulas muy pequeñas. Pero el Zoológico de San Diego tiene como meta rehabilitar las poblaciónes de animales en vias de extinción y construye áreas más grandes que imitan los habitats naturales de los animales.

Lo mejor de todo siempre ha sido visitar a mi abuelita y escuchar sus fabulosos cuentos. Me encanta que me cuente de su niñez cuando acampaba con su familia en los bosques de árboles sequoia y todavía se podía tomar el agua directamente de los arroyos de la montaña. ¡Las últimas veces que he ido a visitar a mi abuela he llevado la camara de video para grabar algunos de estos cuentos para que toda la familia pueda disfrutarlos por muchos años!

Durante éste viaje compartimos muchos cuentos y fuimos a la playa un par de veces. Cuando Patricia y yo estabamos caminando por la orilla nos dimos cuenta que habían muchísimas conchitas de mar debajo de nuestros pies. ¡Mirándolas más de cerca me dí cuenta que las conchitas se movían!