El Huracán Mitch
Octubre del año 1998 fue un mes trágico para todos los ciudadanos de Centroamerica ya que en esa fecha hubo un huracán grande llamado Huracán Mitch. El huracán trajo la destrucción, la muerte y la enfermedad. En mi municipio de Pueblo Nuevo este mes trajo mucha tristeza. Algunas personas quedaron atrapadas al otro lado del río ya que para esta fecha el río creció muchísimo. Muchas casas se destruyeron a causa de la fuerza del río y esas personas perdieron todas sus pertenencias que fueron arrastradas por la corriente del río. Además, el río se llevó los terrenos de mucha gente. Esa gente perdió sus cosechas y después del desastre ya no tenía donde trabajar y cultivar. Mi familia tuvo mucho miedo durante el huracán No paró de llover por muchos días y el río creció cerca de nuestro barrio. Yo recuerdo que mi mamá nos abrazaba a todos y le pedimos a Dios que desapareciera la lluvia.
Ese sufrimiento tan grande nos hizo sentir de nuevo que los centroamericanos somos una familia, que todos somos hermanos, porque a pesar de la distancia, empezaron a llegar las ayudas de distintos países. Miles de hombre y mujeres, jóvenes y adultos trabajaron durante días enteros para llevar alivio y consuelo a los más afectados por el huracán
Nuestro municipio era un lugar con muchos árboles y un río lleno de agua. Ahora, después del huracán ya no es el mismo. La fuerza del huracán y las inundaciones llevaron muchos de los árboles de las montañas y de las orillas del río. Antes, estos árboles ayudaban a mantener el agua en el suelo y así había agua todo el año. Sin estos árboles, cuando llueve toda el agua corre hasta los ríos de una vez. Debido a eso ahora en verano nuestro río se seca por completo. Parece que estamos en otro lugar, no en el nuestro. A pesar de todos los daños que causó el Huracán Mitch, seguimos luchando para tener un medio ambiente como el de antes. ~ Katherine